La pensión no contributiva de jubilación es una ayuda económica dirigida a personas mayores que no han cotizado lo suficiente para acceder a una pensión contributiva, pero que necesitan un ingreso mínimo para vivir con dignidad. Es una prestación pensada para quienes carecen de recursos económicos y han residido en España durante un periodo determinado.
En 2025 esta pensión ha experimentado una revalorización, situando la cuantía íntegra en torno a los 560 euros al mes. Su objetivo es reducir la vulnerabilidad económica de las personas mayores sin ingresos suficientes.
Requisitos para solicitarla
Para poder acceder a esta ayuda se deben cumplir varias condiciones:
- Tener 65 años o más en el momento de la solicitud.
- Haber residido legalmente en España durante al menos 10 años comprendidos entre los 16 años de edad y la fecha de solicitud. De esos 10 años, al menos dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la petición.
- No disponer de ingresos económicos suficientes. Los límites de renta se revisan cada año y contemplan tanto los ingresos personales como los de la unidad de convivencia.
- No tener derecho a una pensión contributiva de jubilación ni de incapacidad permanente.
- Residir en territorio español de forma continuada.
El derecho puede mantenerse incluso cuando viven varias personas en un mismo domicilio, siempre que se respeten los límites de ingresos conjuntos.
Cuánto se paga en 2025
En 2025 la cuantía íntegra de la pensión no contributiva se sitúa alrededor de 564 euros mensuales y se abona en 14 pagas al año. Esto incluye dos pagas extraordinarias, una en verano y otra en Navidad.
En algunos casos, cuando existen otros ingresos o cuando más de un miembro de la misma familia recibe esta prestación, la cuantía puede reducirse hasta el mínimo establecido por ley. Incluso así, se garantiza un ingreso básico para cubrir necesidades esenciales.
Además del importe económico, las personas beneficiarias tienen derecho a asistencia médica y farmacéutica gratuita, así como a determinados servicios sociales según lo establecido en su comunidad autónoma.
Cómo solicitar la pensión
La solicitud puede realizarse de dos formas, dependiendo de la comunidad autónoma:
- De manera presencial, presentando una solicitud en los servicios sociales o en el organismo competente.
- De manera telemática, a través de las plataformas electrónicas habilitadas cuando estén disponibles.
Normalmente se requiere la siguiente documentación:
- Documento de identidad.
- Certificado de empadronamiento.
- Justificantes de ingresos de todos los miembros del hogar.
- Documentación que acredite la residencia legal durante los años exigidos.
- Declaración de convivencia o composición familiar.
Una vez presentada la solicitud, la administración estudia el caso y comunica la resolución. Si se aprueba, el derecho comienza a cobrarse a partir del mes siguiente a la resolución administrativa.
Fechas de cobro en 2025
La pensión no contributiva se cobra mensualmente. Aunque la fecha oficial de pago se sitúa entre los primeros días del mes siguiente, muchos bancos adelantan el ingreso a los últimos días del mes en curso. Esto significa que buena parte de los beneficiarios suele recibir el pago entre los días 21 y 27 de cada mes.
En junio y noviembre, cuando se abonan las pagas extraordinarias, el importe es mayor porque incluye la mensualidad y la paga extra.
Además, todos los beneficiarios deben presentar cada año una declaración de ingresos y convivencia para mantener su derecho a la pensión. En caso de incumplimiento o superación de los límites de renta, la prestación puede suspenderse temporalmente.
A quién va dirigida esta ayuda
Esta pensión está orientada especialmente a personas mayores que han trabajado sin cotizar, que han estado dedicadas al cuidado del hogar o que han tenido carreras laborales fragmentadas. También beneficia a quienes han vivido largos periodos en situación de vulnerabilidad y llegan a la vejez sin una pensión contributiva suficiente.
Para todos ellos, esta ayuda representa una red de protección esencial, que les garantiza un mínimo vital y acceso a atención médica sin coste, evitando situaciones de exclusión o pobreza extrema.
Conclusión
La pensión no contributiva de 2025 es una herramienta fundamental para proteger a las personas mayores sin recursos. Con su cuantía actualizada y un proceso de solicitud accesible, esta prestación asegura un ingreso básico y una mejor protección social. Conocer los requisitos, la forma de solicitarla y el calendario de pagos permite a cualquier persona evaluar si tiene derecho a ella y acceder a un apoyo económico que puede ser crucial para su bienestar.
